Simona Duque de Alzate

29.01.2020

(30/mar/1773 - 17/ene/1858)


Simona Duque de Alzate
Simona Duque de Alzate

Foto: Simona Duque entrega a cinco de sus hijos al Coronel Córdova. Óleo de Delfín Ibáñez Carreño (2010). En: Gómez de Ocampo, Nelly Sol. Mujeres y la libertad: historia, arte y heroínas de la independencia. Tunja : Búhos Editores, [2011?]. Pág. 176.


Nacida en Marinilla, Simona se casó a la edad de 14 años con José Antonio Alzate, con quien tuvo siete hijos: Antonio María, Manuel, Andrés, Francisco, José María, Juan Nepomuceno, Salvador y María Antonia. Tras quedar viuda, Simona quedó al cuidado de sus hijos mayores.

Entonces, la Provincia de Marinilla era punto central del oriente rural de la zona, y lugar de paso de viajeros y notables. Con la proclamación de la Independencia absoluta de Antioquia en 1813, Marinilla adquirió la misma categoría de ciudad. Mientras la provincia se abría a nuevas oportunidades, en la casa de Simona, Francisco, Andrés y Salvador se enlistaban, junto con un centenar de reclutas, para marchar con el coronel José María Gutiérrez a la Campaña del Sur de 1814, acompañando también a Nariño en la reserva.

Después de la victoria de Boyacá, se presentó un intento de invasión realista a la provincia, razón por la cual el coronel José María Córdova pidió al general Bolívar la defensa de Antioquia; cuando Córdova pasó por Marinilla, en septiembre de 1819, Simona le ofreció cinco de sus seis hijos varones. Inicialmente este se negó a recibirlos, pues el sustento de Simona, por su edad, dependía de sus hijos, pero, ante la insistencia de la mujer, Córdova los incorporó y puso al Vicepresidente Santander al tanto de la situación. Santander, por su parte, decretó un auxilio mensual vitalicio de 16 pesos para Simona Duque, que ella agradeció, pero rechazó, pues alegaba que podía valerse por sí misma.

Así, mientras sus hijos luchaban en la guerra, Simona retornó a las labores del hogar, que combinaba con el cuidado a su hijo Francisco, inválido físicamente por el conflicto. Sus hijos combatieron y varios fallecieron, quedando Simona desamparada en su vejez y viéndose forzada a aceptar la pensión que le habían ofrecido, de la cual dispuso hasta 1858, año en el que falleció a los 85 años de edad.